En países primermundistas cuando a fútbol se refiere, la
Copa Nacional o Copa de la Liga tienen igual o mayor importancia que el torneo
liguero nacional.
Ejemplo claro de esto es la temporada 2012-2013, donde en Inglaterra, el Wigan
bajó de categoría, abandonó la Premiere League siendo un campeón de FA, con un
gran trabajo y gestión de Roberto Martínez para sus aspiraciones. Y que también
le dio un boleto para que el club inglés disputase la Europa League.
El panorama gira brutalmente en México cuando se habla de
torneos de Copa nacionales o internacionales, muchas veces son catalogados como
“torneos quitatiempo” y en otras ocasiones como “partidos de entrenamiento”
cosa que parece bastante absurdo, y por la forma en la que los entrenadores de
los equipos presentan alineaciones, es que la afición toma estos encuentros con
menor importancia a los del torneo de Liga.
La seriedad con la cual un equipo/entrenador debe enfrentar
los torneos, debe ser total. Esto no quiere decir que los mismos quince
jugadores deben estar disputando los partidos de sábado a martes y de miércoles
a domingo, porque es casi imposible crear un fondo físico o resistencia física
para que los mismos elementos disputen la misma competencia, pero lo que sí es
posible y fácil es: gestionar.
Un plantel debe tener como base dieciséis jugadores: once
titulares y cinco cambios recurrentes, pero para un equipo que pretenda hacer
un buen papel en Liga y Copa, hay que tener un plantel de veintitrés elementos
de primer nivel, de máxima categoría y de calidad comprobada para enfrentar
partidos de cualquier exigencia futbolística, contra el rival que sea y en las
instalaciones arquitectónicas que sean.
En México, parece que mencionar “es que en Europa…” es el
peor insulto para los entrenadores y directivos, porque les parece imposible
que seamos comparados con los jugadores nacionales de otro continente, piensan
que el propio elemento mexicano no tiene capacidad para ser entrenado y
capacitado para el alto rendimiento de elite, pero olvidan a jugadores como
Carlos Vela o Javier Hernández que llevan tiempo haciendo bien las cosas en
países donde las características del fútbol son opuestas entre sí.
El fútbol no es algo fijo, si no se pudiera mejorar o
innovar cada temporada no tendría sentido seguir jugándolo. El entrenador debe
preparar al equipo para enfrentar toda clase de torneos en un alto rendimiento
y funcionamiento óptimo. Con esto no quiero decir que se deban ganar todos los
partidos de liga o copa, sino que hay que dar una pelea justa para la exigencia
que cualquier equipo pueda presentar.
Las exigencias de un aficionado en México son bastante
contradictorias cuando se refieren a los torneos donde enfrentas a rivales de
menor categoría como “fáciles”, pero al momento en el que el club queda campeón
del torneo mencionado, sea el que sea, es lo máximo y tiene un gran mérito.
¿Solo pasa esto cuando tu equipo no es un habitual para estar levantando el
trofeo de liga con regularidad aceptable?
La importancia que debe recibir un torneo de Copa nacional
se adquiere con las temporadas. Parece increíble como los aficionados dicen que
lo mejor sería eliminar este torneo, cuando lo único que le falta es fogueo y
cultura entre la gente para asistir al estadio y exigir de forma correcta respecto
a las aspiraciones del club. Es difícil entre la afición aceptar que su club no
es el mejor del mundo y es imposible que gane todos los partidos.
Los triunfos de equipos poco ganadores es una de las cosas
que se busca con esta clase de torneos, pero también logran debutar y dar
tiempo a elementos jóvenes que antes no se tenían por la importancia de los
partidos de liga para la clasificación a liguilla, tiempos que los jugadores
juveniles eran exigidos sin margen de error, pero en copa los técnicos y la
afición le tienen un poco más de tolerancia a los jugadores que son nuevos
prospectos.
Una decisión que me llama mucho la atención porque considero
es un tope para la generación del máximo rendimiento, es que en México no se
puede disputar la Copa de Campeones (CONCACHAMPIONS) y la Copa Nacional (Copa
MX) durante el mismo torneo en mismo equipo. Explicado de otra forma: Si vas a
concachampions no juegas copa mx. ¿Cuál es la finalidad de no disputar tres
torneos durante el semestre?
Los grandes clubes del mundo disputan la mayor cantidad de
torneos posibles, de ahí vienen los famosos tripletes (Copa, Champions y Liga)
ganado por grandes equipos en estos últimos años como el Inter de Milán,
Barcelona y Bayern Múnich, pero en México lo máximo que se aspira es a dos
títulos. Es imposible que tiendo organizaciones federativas así, se desarrolle
la alta competencia y un nivel de exigencia que nazca de competición en
partidos a nivel profesional.
Los métodos de entrenamiento tan antiguos que existen en
México, son la causa por la cual los equipos no pueden competir a máximo nivel
en dos torneos, y esto lo usan como excusa para que veamos imposible que nosotros podamos disputar dos torneos
nacionales y uno internacional. La metodología de entrenamiento es la misma, y
le aterra a entrenadores de experiencia en nuestro país que gente europea venga
a proponer nuevas ideas.
Algunos casos de entrenadores como Pedro Caixinha, llegan al
país con ideas frescas y sin miedo a fracasar, porque lo nuevo da resultados
futbolísticos para desarrollar en un futuro próximo resultados de campeonatos
en cualquier competición.
El equipo del portugués enfrentará Copa Libertadores este torneo y será
interesante ver qué o a quiénes propone para el torneo local e internacional.
Los torneos de copa son por tradición, para darles
oportunidad a los jugadores que apenas vienen de cantera, para darle mucho
fútbol a elementos de alto rendimiento y que puedan seguir manteniendo este,
pero sobre todo son para entretenernos. En México hace falta cultura de fútbol
copero, ojalá que se hagan partidos vistosos y se comience a darle la
importancia y seriedad a este torneo que a duras penas sigue en pañales.
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